Los Inmortales de Vilas

Los inmortales es extraordinario. Las mismas coordenadas de España y Aire nuestro, pero en cápsula, concentradas en punto donde los personajes atraviesan tiempos y espacios y donde todos los tiempos y espacios atraviesan al personaje. ¿Qué ocurriría si en un momento determinado se dieran cita todas las épocas históricas –incluyendo las aún no vividas-?  Un libro nervioso, muy nervioso, cuyos personajes, casi siempre reencarnaciones de otros históricos (Lorca, Cervantes, Raffaella Carrà, Teresa de Calcuta, Letizia Ortiz, Neruda, Dante, entre otros) funcionan como adictos a cósmicas dudas, para las que no obtienen respuesta: Los inmortales trata de un síndrome de abstinencia muy particular, el de la respuesta al porqué de la materia, que no es otro que el porqué del sentido del tacto y de lo que Vilas llama, el Amor. La retórica es bien sustituida por ideas en apariencia esperpénticas y absurdas, dotadas de mucha capacidad para entrar en lo más sagrado de los cuerpos: su desaparición. Aquí se habla mucho de desapariciones. Los personajes parecen creer sólo en la dimensión hedonista, comen cientos de paellas, beben cientos de copas, fornican cientos de veces, lo disfrutan todo, pero hay un aire melancólico en todas esas cosas, la propia imposibilidad de superarlas, reflejada constantemente en sus páginas. Es un libro triste porque bajo tantas máscaras y charadas, capas y capas de máscaras y charadas, llega a lo tremendamente sincero, como si ironizar hasta el infinito te llevara de nuevo al punto de partida, desnudo y terrible, que tanta ironía oculta. Hay risa también, mucha risa, pero aplicando las palabras de Nabokov, se trata de “una risa que surge de la oscuridad”, de la finitud, y que en ocasiones te hiela la mandíbula. Un libro que con materiales estrictamente contemporáneos habla de un asunto que tiene más de 25 siglos: los límites de la materia, es decir, la metafísica de los cuerpos, la metafísica del capitalismo, la metafísica del comunismo, la metafísica del consumismo; una suerte de metafísica cósmica. Parece como si Vilas se hubiera vuelto loco. Me parece el libro más radical de Vilas.

25 comentarios para “Los Inmortales de Vilas”

  1. Luis R dice:

    Que curioso, este post sobre Los inmortales.

    Justo el mismo día en que muere el cineasta Theo Angelopoulous atropellado por una moto de policía en mitad de Atenas.

    Trasladado en el tiempo (es inmortal el tiempo?) como murió Jiri Orten atropellado por una ambulancia nazi.

    De lo que se deduce que aquellos que están hechos para ayudarte tambien están hechos para matarte.

    Como decía Borges: qué aburrido ser inmortal, no? Si al menos uno fuera Unamuno, entonces sí valdría la pena.

    A ver si leemos el libro de Vilas.

  2. El tiempo. ¿De qué está hecho el tiempo? ¿Cuál es su sustancia, su materia, su textura? (El tiempo que todo lo empapa y del que nadie puede huir. Del que nadie puede ponerse a salvo. Hasta en la última caverna, en el último recoveco del mundo entrará el tiempo. ¿Y cómo es que atraviesa todo -que nos atraviesa a todos- y a él, sin embargo, nadie puede hacerle una herida, un rasguño? (El tiempo es inexpugnable, inmune e impune.) Y por cierto, este segundo -este preciso segundo- ¿es el mismo en todo el universo?, ¿es el mismo segundo en la Tierra y en Júpiter, en el sistema solar y en Orión, en la Vía Láctea y en Andrómeda? Qué raro es el tiempo. Y qué raro que algo tan normal, tan natural, nos resulte tan raro.

  3. programa 3.7 dice:

    Siempre que Vilas publica es fiesta.
    Este tiene todos los ingredientes para disfrutarlo. Qué buena pinta (Vilas pinta de maravilla).
    Esta tarde lo pillo, qué ganas.
    Qué gracia que la duda cósmica se diferencie de la cómica por esa ese intercalada.

  4. agustín dice:

    Bueno, vaya palo lo de Angelopoulos, todo raro y paradójico. Una moto, qué malos recuerdos me trae esa escena. No recuerdo ahora si fue Blanchot o Derrida: lo atropelló una moto de reparto de pan. Y se murió.
    Zumo, lo raro es que el tiempo parece no existir como tal, sólo es medible y detectable a través de la materia. Como un subordinado.
    Programa, cierto, pero, eso sí: lo cósmico es cómico, y viceversa.

  5. Luis R dice:

    Creo que fue A. Huxley quien dijo que el infierno era una mujer y un hombre totalmente desnudos, atados a 1cm uno frente a otro y toda la eternidad sin poder tocarse. Una especie de inmortalidad en la muerte.

    La ultima pelicula de Woody Allen, Medianoche en París sueña un poco con la posibilidad de hacer inmortales a los que todavía residen en la memoria del mundo.

  6. Artaraz dice:

    Agustín, cuando leí la novela de Vilas, noté mucha influencia de ti, me gustó, pensé que era como un gran homenaje a vuestra amistad, recuerdo un día en el parque de Miguel Servet, Vilas hacía de pregonero, recuerdo que te recomendó públicamente como escritor, Vilas se porta muy bien contigo, sin embargo, no estuviste en su presentación en Zeta, estar allí es importante, ha hecho tantos homenajes en el libro: Juan Francisco Ferré, Jordi Carrión, Vila Matas, tú, sin embargo, ninguno de vosotros estaba allí, allí sólo había viejetes, yo creo que a Vilas le hubiera hecho mucha ilusión que estuviérais, pero además, creo que se lo merecía, la distancia tan solo es una excusa que encubre la pereza, si yo que al lado de vosotros, soy pobre y puedo desplazarme allí, creo que vosotros con más motivo. Buf, suena a reprimenda y para nada quiero eso, lo siento.

  7. Sonjacasta dice:

    Hola. Sí, hoy a las 20 h le podremos ver en la librería Tipos Infames, aquí en el centro de Madrid.
    …Y dentro de la metafísica capitalista y su cosmología irracional que envuelve la más cruda mortalidad, están los grandes iconos que sin embargo, parecen ser inmortales. Ayer vi de forma inesperada una exposición de Barbie en El Corte Ingles de Preciados y me sorprendió asociarla a la palabra maravilla (el espíritu de Paris Hilton me suele dar urticaria), porque hay una colección dedicada a grandes películas. La de Los pájaros de A. H. es una pasada, entre otras. Como sé que esa peli te mola, te pego el link.

    Saludos.

  8. agustín dice:

    Hola Luis R, la peli de Allen, me la habían puesto muy mal, y sin ser tremenda, me gustó, bueno, me divirtió mucho. Ahora que lo dices, tiene esos paralelismos con Los Imortales. La imagen que cuentas de Huxley, no la conocía, es tremenda.

    Artaraz, no suena exactamente a reprimenda, sino -con el debido respeto-, a desvarío.

    Gracias, Sonja, dan mucho que pensar esas barbies. La miniaturización siempre tiene algo terrorífico, además de tremendamente civilizado.

  9. A. Honnold dice:

    Al Vilas es mejor no ir a verle. Dicen que siempre acaba llamando alguien a la policia.

  10. Luis R dice:

    Agustin, coincidimos plenamente en lo de Allen. No es más que un planteamiento “superficial” de lo que todos hemos soñado alguna vez. Digamos que es una antología de poetas en los que solo hubieran dejado poner un verso de cada uno. Es lo que tiene intentar abarcar mucho en tan solo noventa minutos.

    Lo que tiene que hacer ahora Allen, es una película exclusiva con cada uno de los personajes que aparecen ahí.

  11. agustín dice:

    Honnold , a la policía y a los bomberos. Es pirómano estricto.
    Luis R, de Allen, cuánto habría que hablar. Tendría, en un momento u otro, que hacer su última gran obra.

  12. Ossman dice:

    Los bomberos manejan las ideas de la gente. Yo ayer le dije al Vilas que se girara. Ni se giró ni me firmó nada. Supongo que lo había previsto.

  13. pájaroquedacuerda dice:

    Me lo pido…

  14. Sonjacasta dice:

    Me gusta para Vilas el calificativo: Incendiario de emociones ( que no de emociones incendiarias)

  15. Ossman dice:

    Ya, y quién se chupo los kilómetros (900 ida y vuelta). No vuelvo a pasar de Despeñaperros. Fui todo emocionado y vuelvo todo quemado y sin dinero. Los inmortales es como una institución europea. Acuso a Vilas de que la materia es mucho mayor en España y de que su monstruo sólo duplica las mismas cifras que extiende. ahora estoy aquí en Barcelona, qué ciudad-a ver si esta vez- me vuelven a denegar la entrada. En fin. No hay dolor. En los Inmortales nos están manipulando todo el rato, no me creo ni la mitad, Sonjacasta- María José- respétame por favor, vengo herido. No volveré a estar tranquilo, así lo siento. No me seduzcas. Este no es mi tiempo.

  16. BE dice:

    Forzado, coyuntural, cojonudo. Una guía de ciencia divertida para que lo resuciten a él el primero.

  17. emiliano dice:

    muy interesante reseña.
    despertó mis ganas de leerlo.

    saludos.

  18. agustín dice:

    Sí, sí, es puro incendio; una llama, vamos. Te levantas por la noche y lo ves arder en la oscuridad, y la verdad es que es una bonita experiencia.

  19. artaraz dice:

    Tranqui, Ossman, tú y yo chupamos bastantes kilómetros pero no en vano, al menos yo tuve la oportunidad de ver al Vilas verdadero, un ser lleno de amor, de risa, de gozo y de amoralidad, jajaja, al menos es libre y así lo manifiesta.

  20. Sonjacasta dice:

    Un homenaje a los otros inmortales, los Inmortales Autonautas de la Cosmopista, Carol y Julio, Julio y Carol.

    http://youtu.be/l3pz-PDrF7Y

    Saludos!

  21. Felipe dice:

    Agustín, ni Blanchot ni Derrida = Roland Barthes. También Morelli, personaje de Rayuela de Cortázar (un autor a quien tú y Vilas, le debéis mucho, lo sepáis o no).

    Saludos

  22. artaraz dice:

    Nadie se ha fijado pero creo que los por qué de este post van separados y sí, con acento.

  23. agustín dice:

    Sonja, qué libro tan visionario que Los Autonautas de la Cosmopista. Todo un invento de viaje a Marte en la Tierra.
    Felipe, puede ser. No sé.
    Saludos.

    Porqué:
    es un sustantivo (el porqué, es decir, la causa, el motivo); va precedido del artículo (el) o de otro determinante (su, este, otro…). Admite plural : los porqués.
    Ejemplo: No explica nunca el porqué de sus decisiones.
    Ejemplo: El porqué de las cosas.
    Ejemplo: Una aproximación al porqué de los sintomas.

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